140 personas en las dos últimas charlas probaron los sabores de frutos nativos!

El viernes 4 de Octubre 2019 tuve el placer de compartir los sabores de jaboticaba, guavirá, pitanga y guayaba con estudiantes y otras personas en la Universidad Nacional de La Plata, Facultad de Agronomía, dentro de la hermosa Biblioteca 1 y 2. Demostraron, no sólo gran interés, sino también en algunos casos bastante conocimiento sobre frutales nativos totalmente desconocidos para el común de la gente, tales como aguaí, cerella, guaviyú y otras especies. En el Vivero Forestal existen proyectos interesantes de cultivo y estudio sobre estas plantas, incluso algunos estudiantes se encuentran montando una “agrofloresta” o bosque de alimentos. Entre los asistentes había una mujer que probó achachairú en Bolivia, una especie hermana del pacurí nativo de Argentina, asegurando que se trata de frutas deliciosas… también un hombre experimentado nos dijo que conocía un enorme árbol de aguaí en La Plata que daba frutos dulces que no molestaban el paladar.

Espero haber podido sumar algo de diversidad a sus proyectos (tanto caseros como académicos), que las plantas y semillas ahora “platenses” prosperen y se multipliquen, brindando sustancias medicinales, nutritivas y otros servicios para la sociedad y el ecosistema.

Al día siguiente partí para la Reserva Los Robles en La Reja, Moreno, donde me esperaba un cálido grupo de guardaparques; la llegada fue difícil debido a la procesión hacia Luján pero así y todo se acercó gran cantidad de gente entusiasmada y curiosa por probar los helados de jaboticaba, guayaba tropical, mermeladas y tés hechos con frutales nativas. Nuevamente, entre el público había algunas personas que conocían estas frutas, como por ejemplo el caso de una mujer de Brasil que aportó varios datos sobre guavirá, jaboticaba, pitanga y otras frutas nativas, dado que en su país de origen se le presta mucha atención a todo esto, a diferencia de lo que ocurre aquí… por ahora. Compartimos una tarde hermosa al aire libre, rodeados por el canto de las aves y el apabullante verdor del lugar.

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