











Casi nadie cultiva jaboticabas en mi país, menos vamos a saber cómo se cuidan durante el invierno. Le pregunté al experto Adam Shafran y me dijo lo siguiente: son
Tal parece que el sete capotes quiere darme una “muestra de prueba”: floreció hermosamente a mediados de noviembre y sólo este futuro fruto permaneció en el árbol. Durante 20 días,
Al fin encontré el bicho que come nuestras frutillas… una babosa pequeña… tendré que impedirle el paso con cáscaras de huevo molidas… o ajenjo, ya veremos.
Muy buena variedad y cantidad, ojala varias fructifiquen. Me imagino el perfume que habrá ahora en tu huerta!!
cuando paso cerca de arazá y guaviyú, se siente el perfume, no llega muy lejos, con la uvaia sucede menos aún, aunque es el que más me gusta junto con el de sete capotes, que sí llega más lejos y es exquisito… pero claro, esas no son mirtáceas tan raras como la myrcia selloi, eugenia repanda, eugenia uruguayensis, murta o anacahuita… supongo que cuando los árboles sean más grandes y den miles de flores más, el perfume se sentirá por todos lados… las abejas y otros insectos están como locos