Definitivamente amo esta especie frutal: crece rápido (a los 2 años mide más de 1 metro), fructifica precozmente (2 años y pico), las hojas son hermosas, cambian de color con el frío y se hace un rico té con propiedades antidiarreicas, el fruto es sabroso y suave (podrías comer muchos por día), refrescante, se come con cáscara y todo, brinda más vitamina C que la naranja (5 veces) y más antioxidantes que muchas otras frutas, entre otros nutrientes…¿qué más podría pedirle? ah, que no sea un árbol grande, así lo puedo cultivar en macetas o en un pequeño jardín… es perfecto. La única debilidad que le veo en nuestro clima es que su resistencia de -4.4º C no es suficiente para un campo abierto.

 

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