Nuevas macetas para el huerto: albahacas y frutillas

Albahacas

Tal como se ve en la foto, agregué algunas albahacas (verdes y moradas) en una maceta bien grande, creo que de 10 litros de capacidad. Si bien había ya sembrado albahacas al voleo cerca de unos platines de tomate directamente en tierra, la idea detrás de estas albahacas en maceta es cuidarlas un poco más por las dudas de que los ataques de caracoles sean fulminantes.. sucede que el fin de semana que viene tenemos una pizzeada en casa al mediodía y me gusta homenajear a los invitados con algo que tenga que ver con el huerto… así que unas pizzas con albahaca y otras con rúcula serán las protagonistas del almuerzo: no sea cosa que los caracoles me arruinen la fiesta!

Ojo, dicen que la albahaca morada reduce el estrés, mejora la memoria y posee muchos antioxidantes; ya me parecía que su tonalidad no era una mera frivolidad. Se puede consumir en infusión, ya veremos… sus bondades no terminan nunca, es muy efectiva para evitar y prevenir la formación de gases intestinales (contiene una esencia rica en estragol, eugenol y timol que son propiedades empleadas en medicina y a las cuales debe su agradable aroma), posee propiedades digestivas, combate vómito y vértigo; es diurética siendo muy útil contra padecimientos renales y de la vejiga, es muy utilizada para contrarrestar calambres, dolores reumáticos, torceduras y dolores musculares.

 

Frutillas

Por otro lado, también incluí 2 macetas jardineras con un total de 15 plantines de frutilla (fresa), con la intención de cuidarlas un poco más de las hormigas negras grandes que a veces invaden el patio… sucede que otros 4 plantines que distribuí anteriormente en tierra firme fueron todos atacados por estos insectos y, si bien no los mataron, mermaron mucho su producción. Mientras descubro como mantener a raya a las hormigas, la idea es comer algunas frutillas…

Objetivo: no tener que comprar nunca más, ni frutillas, ni plantines de frutilla. Dado que se propagan fácilmente lanzando nuevas plantitas mediante estolones o tallos rastreros (en teoría, a fines del verano), es cuestión de saber cuidarlas y obedecer a su multiplicación.

Otro beneficio de colocar en macetas las albahacas, es que cuando venga el próximo invierno con sus horribles heladas, podría entrarlas en la casa y seguir disfrutando de su exquisito aroma.

Verán que en todas las macetas hay un acolchado vegetal o mulch que protege la tierra de la evaporación que ocasiona el calor, y de la eroción producida por las lluvias, de este modo la tierra está siempre húmeda y no se compacta, por lo cual el sistema de raíces se desarrolla sanamente. Incluso en todas las macetas hay alguna lombriz de tierra que encontré felizmente cavando para rellenarlas, con lo cual estimo que no faltará materia orgánica en su interior.

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