Jatobá (Hymenaea courbaril) brotando en el vivero

Esta valiosa especie frutal tropical nativa de la Cuenca del Plata ha brotado por primera vez en nuestro vivero.

 

Se aprovecha su pulpa comestible, la cual dicen que es seca y tiene mal olor pero el sabor es muy bueno. Es un árbol que posee muchas propiedades medicinales e incluso los originarios de diversos ríos de Brasil utilizan su corteza para hacer canoas.

Su distribución geográfica va desde América Central, pasando por el amazonas hasta casi Misiones (aunque en teoría no se encuentra en Argentina)

Leo en Wikipedia: “Los frutos son vaina indehiscente, ligeramente aplanada, de 10 a 17.5 cm de largo por 4 a 6.5 cm de ancho, sumamente leñosa, verdosa a moreno oscuro, con pulpa harinosa de color amarillo, dulce y comestible con olor a pies. Cuando seca exuda una resina pegajosa y fragante; contiene 3 ó 4 semillas, oblongas, achatadas, pardas-rojizas y duras, de 1.5 a 2.5 cm de diámetro. El fruto permanece largo tiempo en el árbol (7 a 10 meses).Entre la cáscara y las semillas tiene un polvo blanco que los indígenas usaron como ingrediente de la mazamorra, estos frutos miden unos 13 cm de largo por 6 de ancho, y se les puede ver maduros colgando en el árbol por un periodo prolongado, sus frutos son principalmente apetecidos por animales como la guatusa o cherenga (Dasyprocta punctata).”

 

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